Engaño en la compraventa online y repercusiones legales

Nueve meses de prisión por no enviar un teléfono móvil. Una resolución de la Audiencia Provincial de Cantabria de 15-12-2017 confirma la sentencia de instancia que imponía al acusado esta pena  por no enviar un terminal ofertado en una página de compraventa por internet después de haber recibido del comprador los 650 € acordados.

La sala entiende que si bien “poner un objeto a la venta en una web, concertar los términos del contrato con el interesado en comprarlo, recibir el precio de venta y no entregar el objeto de la compraventa al comprador es, desde luego, un incumplimiento del contrato, pero lo que diferencia el mero ilícito civil del delito de estafa es la existencia del engaño”, un timo que ya viene declarando la sentencia del Tribunal Supremo, que la propia sala aplica en su resolución, núm. 749/2017 de 21 de noviembre ( J- 47808348 ), en la que expone que “El delito de estafa requiere la existencia de un engaño por parte del sujeto activo que provoque en otro un error que le induzca a realizar un acto de disposición patrimonial que produzca un perjuicio, propio o de un tercero. El Art. 248 del Código Penal  califica el engaño como bastante, haciendo referencia a que ha de ser precisamente esa maquinación del autor la que ha de provocar el error origen del desplazamiento patrimonial, con lo cual está mencionando dos aspectos que ha resaltado la jurisprudencia:

  1. El el engaño ha de ser idóneo, de forma que ha de tenerse en cuenta: de un lado, su potencialidad, objetivamente considerada, para hacer que el sujeto pasivo del mismo, considerado como hombre medio, incurra en un errory de otro lado, las circunstancias de la víctima, o dicho de otra forma, su capacidad concreta según el caso para resistirse al artificio organizado por el autor
  2. Es  preciso que exista una relación de causalidad entre el engaño que provoca el error y el acto de disposición que da lugar al perjuicio, de donde se obtiene que aquél ha de ser precedente o, al menos, concurrente, al momento en que tal acto tiene lugar.”

En resumen, ha de existir engaño en la compraventa, que haga errar al comprador, que ese error produzca el acto dispositivo y en consecuencia se produzca perjuicio patrimonial. Puedes consultar todos los detalles de la sentencia y legislación relacionada en la base de datos jurídica Iberley.

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